viernes

Unos días atrás cuando casi termina todo, comenzó a caminar con lo ultimo que le quedaba. Ya extrañaba la llave de su casa, el brillo de las luces y los gritos de la mañana. Pero se da cuenta -tarde- que ahora estaba solo y que lo único necesario era un compañero de viaje. Alguien que llene los silencios, que reciba los pensamientos y que le de un beso de buenas noches. Tanto tenía. Tan poco deseaba. Nunca llego a ser feliz, escuché. Después de llenarse la cabeza de pensamientos decidió sacárselos de una vez. Fue por el camino más fácil. Si. Todo por el "buenas noches" que nunca escuchó. Un compañero de viaje hubiera bastado para que su vida sea de algún color menos oscuro. No queda nada de él. Efímero fue el tiempo de su vida.

2 comentarios:

concepto-aparte dijo...

Puta gente que ni viendo a la muerte en los ojos del que pasa, voltea la vista.

Anónimo dijo...

me encantó.

Entradas viejas